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segunda-feira, 18 de julho de 2011

Projeto Trilha Filarmônica - Concerto na Matriz do Divino

Coral Municipal  regido pelo Maestro Juan Schellemberg
A Confraria tira o chapéu para o Concerto da Orquestra e Coral da Filarmônica da Sociedade Pelotense Música pela Música sob a batuta do simpático Maestro Sérgio Sisto. O Local não poderia ser melhor, o belíssimo cenário da Igreja Matriz do Divino Espírito Santo. O espetáculo faz  parte do Projeto Trilha Filarmônica aprovado pela Lei Rouanet - Minc com patrocínio da Fimbria e Instituto Votorantim. 

Registramos também a bela apresentação do Coral Municipal regido pelo Maestro Juan Schellemberg na abertura do evento. Parabéns à Comunidade do Divino que abriu suas portas para a arte, à Secult e a toda comissão organizadora. 

Como dizia Facundo Cabral citando o poeta Tagore, o mesmo que batizou Ghandi de Mahatma, que quer dizer alma grande:  "Quando um homem trabalha, Deus o respeita, mas quando um homem canta, Deus o ama."
                           
Sociedade Pelotense Música pela Música
Regência Maestro Sérgio Sisto



segunda-feira, 11 de julho de 2011

Facundo Cabral: "Lo mío siempre es exagerado"

Publicamos matéria sobre Facundo Cabral do El País Digital


POR HENRY SEGURA


  "Soy expresionista: lo mío siempre es exagerado". Esa sentencia de Cabral a principios de este año, adquirió desde el sábado una dimensión cruelmente paradójica, Murió bajo una balacera que, según los investigadores, no estaba destinada a él.
En la entrevista que dio al diario Clarín con motivo de su regreso a los escenarios porteños tras dos años de ausencia, Cabral se explayó sobre el significado de ser expresionista. "Enriquezco lo que puedo porque mi vida es exagerada", decía en un pasaje. Así que cuando llegó a Montevideo el 28 de mayo, seis días después de haber cumplido los 74 años de edad, no podía llamar demasiado la atención el nombre de su nuevo espectáculo: Terriblemente solo, maravillosamente libre. Quien subía al escenario era él, el protagonista de las historias era él, el intérprete musical era él, el narrador también era él. Y siguiendo con las muchas batallas de su existencia, volvía a los shows en el primer respiro que el tratamiento de un cáncer de páncreas le había dado. Por eso algunos de sus amigos cuando se enteraron de su asesinato, no podían creer que estuviera en Guatemala, de donde pensaba marcharse hacia Nicaragua.
Pero su último espectáculo tenía una variante con respecto a los que había realizado en esa gira gigantesca que como artista había iniciado el 1 de enero de 1960. Estaba centrada sobre un hombre profundamente religioso porque, decía, Dios con él había sido "exageradamente generoso" y necesitaba manifestar su agradecimiento cuando estaba "cerquita del cambio de estadía". Convencido de que esa perspectiva religiosa le quitaba a su propuesta los atractivos que habitualmente tienen los espectáculos, para su estreno porteño decidió convocar a algunos amigos que no eran cantantes. Después se largó solo a recorrer el mundo.
De esta manera volvió a leer su vida con otros énfasis aunque todo arrancara de nuevo en una infancia de miserias, con abandono paterno incluido y con la ida a Buenos Aires para pedirle a Perón un trabajo para su madre que debía mantener a seis hijos. Tenía apenas 9 años. La historia que siguió fue igualmente dura: el viaje hacia Tandil, la madre que prefería decirles que eran turistas por mucho tiempo antes que definirlos como abandonados, los ataques de violencia de Facundo, la fuga de la casa materna, el reformatorio y el encuentro con un cura jesuita que a los 14 años comenzó a sacarlo del analfabetismo hasta que volvió a escaparse. Si el cura fue un primer acercamiento a la fe cristiana, el mendigo Simón fue el determinante al llamarlo Príncipe y explicarle que era hijo de un Rey (Dios), repitiéndole palabra a palabra el Sermón de la Montaña.
PRINCIPIOS. Fue entonces cuando hizo de su propia palabra el instrumento de trabajo. Cuando descubrió la guitarra y pudo componer, significativamente su primera obra fue una canción de cuna (Vuele bajo) que siguió interpretando hasta ahora como parte de su prédica: "vuele bajo porque abajo está la verdad/Esto es algo que los hombres no aprenden jamás". Si el primer intento como artista lo llevó a cambiar su nombre por el de Indio Gasparino, los reveses lo convencieron de que era Facundo Cabral. Así empezó a abrirse un espacio en el ambiente, atrincherado sobre todo en la enorme facilidad que tenía para contar historias e ir desgranando pensamientos que fueron alimentando los veintidós libros que publicó.

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domingo, 10 de julho de 2011

A Confraria Chora. Mataron a Facundo Cabral


 Lá pelos anos 80 caiu em nossas mãos uma fita cassete com as músicas do show Lo Cortez no quita lo  Cabral com Facundo Cabral e Alberto Cortez. Autentico recital de poesia, reflexões, música, humor. 
Algumas frases e pensamentos do Facundo que ficaram marcadas na minha memória:

Quando um homem trabalha, Deus o respeita. Quando um homem canta, Deus o ama.
O Padre fechou a Igreja e deixou uma mensagem na porta. Saí a procura de Deus. 
                                                                             
                                                                         J. Passos

      Todo parece un mal sueño


Por Marcelo Simón *
No imagino su cuerpo tieso.
No puedo creer que sus huesos frágiles y sus músculos de escaso dinamismo hayan cesado; es que se lo veía siempre alerta, ágil en su aparente debilidad, lleno de la vida que sus ojos tapados evidenciaban si se le prestaba atención. ¡Y de qué modo tan rotundo e inevitable se hacía notar, siempre! Un mediodía caminando por la avenida Corrientes me paró y me dio conversación cansinamente, como era su equívoco estilo. Mientras los caminantes nos sorteaban, en esa vereda hizo desfilar frente a mí calamidades más o menos medicinales que lo aquejaban: operaciones, laceraciones, la vista disminuida, el sexo lastimado, el corazón con galopes desiguales, el cáncer acechante y entre todos Teresa de Calcuta, Yupanqui de Cerro Colorado, Whitman de los bosques y las praderas, Neruda de Isla Negra... Atrapado, sólo respingué cuando un policía se abrió paso para ver qué ocurría, porque la gente había dejado de esquivarnos y nos rodeaba en corro, atrapada por su discurso.
Alguna vez, me contó, Sandro lo llamó ofreciéndole ser telonero en un recital suyo, creo que en un estadio. Esto significaba alguna plata para el ex Indio Gasparino, que le ayudaría en tiempos difíciles y, además, un orgullo. “Le dije a mi mamá, a quien le gustaba el Gitano, que viniera”, me explicó, “y por eso reaccioné enérgicamente cuando me silbaron, porque me daba vergüenza frente a mi vieja”. Sí, la silbatina fue atronadora. Y arrasador el comentario del artista no aceptado: enhorabuena que me condenen, aquí me tienen, procedan –espetó a la multitud ofreciéndose de brazos abiertos– porque lo tomo como un honor, ustedes son los que pidieron que pongan a Cristo en la cruz.
Ahora todo parece un mal sueño, pero todo cierra: debían ser los balazos los que acabaran con Facundo en un país de la América que amó suave y enérgicamente, aunque su filiación acude a la extraterritorialidad más tiernamente confusa, más honda y sustantiva. Esos disparos sonaron en Guatemala, calibre más o calibre menos, como los que encontraron a John Lennon frente al Central Park y se parecen a la camioneta que atropelló a Jorge Cafrune aquella tardecida, cuando iba a caballo hacia Yapeyú.
Fui uno de sus últimos invitados en el espectáculo que dio en ND/Ateneo hasta hace muy poco. Celebro que me lo haya propuesto porque en ese escenario contamos anécdotas de Yupanqui y disfrutamos, gracias a su generosidad de algunas memorias: el sabor de los salames de Tandil, la Babel de Berisso, aquel hotelucho de amables prostitutas en el que vivimos, el vino con el que brindamos frente al público y una certeza: el flaco, aun a los ateos, nos hizo creer en Dios.
* Director de Radio Nacional Folklórica.

Clandestino - Gilberto Isquierdo e Said Baja

  Assim como o Said, milhares de palestinos tiveram de deixar seu país buscando refúgio em outros lugares do mundo. Radicado nesta fronteir...