terça-feira, 19 de fevereiro de 2013

Washington Benavides - Desfrutando Don Frutos


III Feira Binacional do Livro de Jaguarão. 09 de dezembro de 2011, Colóquios da Feira. O escritor e poeta uruguaio Washington Benavides fala sobre o romance Don Frutos de Aldyr Garcia Schlee.

Hace décadas nos une una profunda amistad, con ese hombre múltiple nacido en Jaguarão, que ustedes,  afortunadamente me imagino, no voy a decir,   desgraciadamente conocen (risos).  Desde nuestro primer encuentro en Montevideo; se iba publicar en español "El día en que el Papa fue a Melo" - tu sabes Schlee, que todavía se sigue discutiendo, pero esta fue la que sirvió para el filme?  Porque Uds. sabrán que, en la muy incipiente fílmica uruguaya, salió un filme que prácticamente es el mismo título casi, y toca el tema más bien de el contrabando hormiga y la dura vida .  

"El día que el Papa fue a Melo" es editado por Banda Oriental en 1991. Y junto a Heber Raviolo, colaboramos en la relectura de este hermoso y popular libro. En adelante, nos encontramos en ferias del libro en Porto Alegre, en tareas de investigación universitaria en Pelotas, donde Garcia Schlee fue Vicerrector , en nuevos encuentros en Montevideo. Publicaría también en Evo, Cuentos de futbol, y ahí nos liga a otra de las manías, prácticamente podremos decir, que compartimos. Siempre compartiendo una atmosfera cordial y aparceros en una serie de deportes, el futbol, la hípica, etc. Bueno, y tenemos atracciones comunes, que permanentemente las recreamos cuando dialogamos. Hace una hora, más o menos, un poco más, estábamos en el hotel y empezamos a recordar nuestras andanzas en Garibaldi, cuando fuimos al Hotel Conventos, con aquella magia de un patio que era una pequeña selva llena de “passarinhos” y flores, y toda una aureola, en medio de una mañana neblinosa, y allí andábamos como dos seres usurpadores, como voy a decir, el Schlee y yo y algunos otros, Tabajara, el inolvidable Julián Murguía, un uruguayo que luchó, mientras vivió, precisamente por confraternizar, uruguayos y brasileños.

La alegre energía, que es el temperamento dominante en Aldyr, nos llevó a conocer a fondo sobre su vida, su impecable familia, sus metas de vida y arte, recorrer sus aportes a la narrativa riograndense y uruguaya, está allá de seminarios, pero digamos que el Uruguay para él no fue, no es, una segunda patria, es una sola cosa entrañable como lo es también para nosotros en relación a la patria amada Brasil.

De ahí, su enjundioso trabajo en torno a las mujeres en la vida de Carlos Gardel, con un acopio documental que se amplifica en este “romance” Don Frutos, edición Ardotempo, 2010, Porto Alegre, Rs. Porqué Aldyr llega a la polémica figura del General Fructuoso Rivera?  Talvez lo explique el autor con su rica leva, nosotros imaginamos que precisamente por lo controvertido de su existencia.   

Allí radicó el disparador tan grande en dos sentidos, novela o romance. Precisamente en los días que corren , en el Diario la Republica, del 14 de 11,  un convencional del partido nacional escribe un largo artículo sobre don Frutos titulado Brigadeiro do Império y Barón de Tacuarembó, título que adjudicó el mariscal Federico Lecor a su amigo personal. Pero resulta que este hombre Don Frutos, es el creador del Partido Colorado, partido que administró a este país, me refiero a  Uruguay, en buena parte de su historia, hombre cuestionado desde sus motes, el Pardejón , por su piel trigueña, se transforma en el Padrejón, por la cantidad de hijos que Don Frutos fue sembrando a su paso. Cuestionado por su actitud ante los charrúas, a quienes, por medio de un ardid reunió y ultimó en Salsipuedes, cuestionado como ya vimos por su tarea cisplatina y vuelto a la defensa de su país en un encuentro con el general Lavalleja, La Cruzada Libertadora, que desde el partido colorado y la dictadura cívico militar de los años 73 – 85 también, se le llamó el Abrazo del Monzón ( o el Abrazo del Oso) y, desde filas nacionalistas, se rechazó tal abrazo desnudando que en el Monzón, Lavalleja capturó a Rivera obligándolo a pelear por su causa. Creemos que aquí también la polémica seria razón de un seminario por lo menos.

Volvamos a la novela o romance de Aldyr  Con una prosa atrapante por su belleza, precisa en su determinación de personajes y  circunstancias, desde esa terrible y helada presencia del invierno en Jaguarão, adonde fue a parar el enfermo y alicaído Brigadier General, la descripción de ese  helado invierno y del propio protagonista de la novela son una perfecta utilización de la relación clímato anímica y difícilmente el lector no sentirá lo que con tanto énfasis nos ofrece Garcia Schlee. 

Cada capítulo con una capte tomado de las famosas Coplas a la Muerte del padre del poeta Jorge Manriques, siglo XV, y que el novelista utiliza por su triple motivación, sobre la vida eterna, la vida terrena y la sobrevida de la fama. Y acaso también, porque es uno de los poemas donde   con mayor perfección se utiliza el ubi sunt, el  “donde está” clásico. 

Creemos que es un romance de culminación dentro de la obra de Garcia Schlee y el disfrute de la misma, se nos dará precisamente por la perfección y profundidad  de su cala en la vida de tan controvertido personaje. Como podemos disfrutar de la metamorfosis kafkiana aunque el relato sea terrible, o de “Crimen y Castigo” de Dostoievski aunque su protagonista Rodia Raskolnikov movido por entrañables propósitos llegue a la conclusión feroz  de que el fin justifica los medios.

Aquí estamos pues, en su tierra natal, y no es el hijo pródigo de las sagradas escrituras quien está con nosotros, es un hombre que en el fondo justifica aquellas luchas por las Provincias Unidas del Sur que otro defenestrado tuvo como blasón de su amarga lucha. Disfrutemos entonces de la creación excepcional de Don Frutos y reflexionemos con las coplas Manriqueñas, ese helado final del Brigadeiro do Império y Barón de Tacuarembó. 

Gracias                        
                      

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