sexta-feira, 7 de junho de 2013

Arnaldo Antunes em Montevidéu

As coisas do Mundo


Por Daniel Veloso - El País Cultural

El poeta había llegado a la Biblioteca Nacional una hora antes. Estaba sentado en un sillón, en una de las salas laterales, junto a la artista plástica brasileña Marcia Xavier. Me acerqué, saludé y pedí un momento para hacerle unas preguntas.

A pesar de que faltaba poco para que comenzara la presentación de su libro Las cosas(Yaugurú), accedió con amabilidad. Nacido en 1960, Arnaldo Antunes es conocido por el disco Tribalistas(2002), realizado junto a Marisa Monte y Carlinhos Brown. Pero también es conocido por ser uno de los cantantes de la banda brasileña Titãs, de la que formó parte desde sus inicios en 1982, y con la que sacó siete discos. Reconocido por su voz profunda y grave, lo es también por las letras de sus canciones, en las que critica la sociedad contemporánea, el consumismo, los medios masivos de comunicación e instituciones como la iglesia, la familia o la policía.

Mientras se desarrollaba su carrera con la banda, Antunes escribía poesía y realizaba performances, videos y esculturas. A comienzos de la década de los noventa, con el alejamiento del grupo y el comienzo de su carrera solista, experimentaría un gran desarrollo artístico. En ese período produce su libro As coisas y su primer disco, Nome, e inicia una conjunción entre poesía y artes visuales. Muchos críticos consideran a Antunes como heredero del rico legado del movimiento de poesía concreta, primer movimiento de literatura de vanguardia en Brasil, conocido también como grupo Noigandres, de mediados de la década del cincuenta.

El movimiento incursionó en la utilización de otros medios expresivos además de la escritura, como el audiovisual, y ya en las últimas décadas del siglo XX, del video y la informática. Justamente en este período aparece la figura de Arnaldo Antunes. En 1992 participó junto a uno de los fundadores del movimiento concreto, el poeta Augusto de Campos (que definió a Antunes como ciberpoeta), de una performance en la que con láseres se proyectaron poemas sobre los edificios de la Avenida Paulista.

Antunes vestía como habitualmente lo hace cuando se presenta en público: saco negro, pantalones un poco cortos que dejaban ver las medias, y grandes zapatos negros. Los ojos amables, rodeados por aureolas oscuras, la voz que impresiona, junto a sus maneras educadas y sencillas, le dan un aire de poeta romántico pero sin perder el viejo estilo punk.


Fonte: http://www.elpais.com.uy
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