terça-feira, 3 de janeiro de 2012

Laguna Merín, un balneario ideal para practicar kitesurf


Cerro Largo. Lo eligen referentes regionales de ese deporte


LAGUNA MERÍN | NÉSTOR ARAÚJO

Las características de las aguas y del viento hacen de Laguna Merín un lugar ideal para practicar kitesurf. Este es uno de los motivos que llevaron a instalarse en ese balneario al presidente de la Asociación Argentina de Kitesurf, Alberto Anido.

Laguna Merín -a la altura del balneario Lago Merín en Cerro Largo- vio surgir los primeros adeptos en el año 2006 y rápidamente se ha transformado en un sitio predilecto para la práctica de este deporte acuático. Lo visitan deportistas de Argentina y del Sur de Brasil.
En el lugar encuentran un enorme espejo de agua dulce templada, poco profunda, con playas de finas arenas, sin la presencia de arboledas, cables eléctricos y construcciones cercanas. Quienes lo practican dicen que es el escenario perfecto debido "al régimen de vientos muy favorable, que prácticamente siempre empujan a los deportistas hacia una orilla", dijo Ricardo Pérez Tambasco, radicado en Río Branco, quien entrena sistemáticamente en las costas del balneario junto a una decena de compañeros a los que, este verano, se le sumaron brasileños y argentinos.

"Tales características trajeron a instalarse al balneario al presidente de la Asociación Argentina de kite, Alberto Anido, uno de los mayores exponentes del kitesurf", contó Pérez Tambasco. Explicó que el kite o kiteboarding "es un deporte que nació con el inicio del nuevo milenio y permite deslizarse sobre el agua con una pequeña tabla, mediante la tracción de una cometa (kite), impulsada por la fuerza del viento".

Dijo, además, que el kiteboarding es colorido, rápido, atractivo y lleno de acción y se comenzó a practicar a en la Laguna Merín y motivó a exponentes internacionales, "quienes se han enterado rápidamente de las bondades de esta zona".

De acuerdo a la información aportada por los deportistas que se concentran en Lago Merín los fines de semana, este deporte es practicado en costas o playas de ríos, lagunas o en el mar, que cuenten con espacios abiertos despejados de obstáculos, siendo suficiente que el agua apenas llegue a la altura de las rodillas.


"El kite no distingue género y prácticamente no tiene restricciones de edad. Si bien se practica solo, es un deporte en el que se cultivan los principios de grupo, solidaridad y apoyo mutuo", aseguró Pérez. "Todos escuchamos los consejos de Alberto Anido y siempre está dispuesto a apoyarnos en la zona", sostuvo Pérez Tambasco.

"Él ha sido quien permitió la difusión de la Laguna Merín en Buenos Aires, trajo la primera escuela de kite y nos mantiene al tanto de las últimas novedades del deporte en el mundo", contó.



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